El nuevo cohete Glenn de Blue Origin queda en tierra tras un fallido despliegue de satélite

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La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó una investigación sobre un “percance” que involucró al cohete New Glenn de Blue Origin, que efectivamente puso a tierra el vehículo de lanzamiento después de un intento fallido de desplegar un satélite para AST SpaceMobile.

El incidente: un fracaso del empuje

Durante la misión del domingo, Blue Origin intentó colocar un satélite AST SpaceMobile en órbita terrestre baja (LEO). Sin embargo, la misión no logró alcanzar la altitud orbital prevista. El director ejecutivo de Blue Origin, Dave Limp, atribuyó el fallo a una falta de empuje suficiente en uno de los motores del cohete.

Como el cohete no pudo llevar la carga útil a la altura requerida, el satélite se considera inutilizable. Si bien AST SpaceMobile ha confirmado que la pérdida estará cubierta por un seguro, el impacto financiero sigue sin revelarse. Tras la noticia, el precio de las acciones de AST SpaceMobile cayó más del 6% el lunes.

Supervisión regulatoria y próximos pasos

La FAA ha asumido un papel activo después del suceso, ordenando una investigación formal del percance. Este es un proceso regulatorio estándar pero riguroso diseñado para garantizar la seguridad del vuelo.

  • Proceso de investigación: Blue Origin dirigirá la investigación, pero la FAA supervisará cada etapa, desde la recopilación de datos hasta el informe final.
  • Acciones correctivas: Cualquier cambio o reparación requerida en el cohete New Glenn debe ser aprobado por la FAA antes de que se puedan reanudar las operaciones de vuelo.
  • Cronograma: La inmovilización permanecerá vigente hasta que la FAA esté satisfecha con los hallazgos y las mejoras implementadas.

Este revés supone un duro golpe para el calendario inmediato de Blue Origin. El cohete New Glenn estaba en su tercer vuelo y la compañía había planeado un año de alta cadencia con aproximadamente una docena de lanzamientos en el horizonte.

El contexto más amplio: la carrera por la conectividad orbital

Este fracaso se produce en un momento crítico de la “carrera espacial” por la conectividad global a Internet. Existe un impulso comercial masivo para desplegar constelaciones de satélites en órbita terrestre baja para proporcionar acceso a Internet y telefonía móvil a áreas remotas.

Hay mucho en juego para Blue Origin y sus patrocinadores:
TerraWave de Blue Origin: La compañía está trabajando para lanzar miles de satélites a través de su proyecto TerraWave.
Proyecto Leo de Amazon: La otra gran empresa de Jeff Bezos, Amazon, invirtió recientemente 11.000 millones de dólares en la fabricación de satélites para reforzar sus propias ambiciones de conectividad.
The Starlink Benchmark: Ambas compañías están compitiendo para alcanzar a Starlink de Elon Musk, que ya domina el mercado con miles de satélites activos.

“Claramente no cumplimos la misión que nuestro cliente quería y nuestro equipo espera”, afirmó Dave Limp, señalando el enfoque de la empresa en utilizar los datos de la investigación para perfeccionar futuros lanzamientos.

Conclusión

La puesta a tierra del cohete New Glenn representa un obstáculo técnico y regulatorio importante para Blue Origin en su intento de ampliar sus capacidades de lanzamiento. El resultado de la investigación de la FAA determinará qué tan rápido la empresa podrá reincorporarse a la carrera competitiva por la conectividad satelital global.