El rover Curiosity de la NASA descubre la colección más diversa de moléculas orgánicas de Marte

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Una nueva investigación ha confirmado que una muestra de roca analizada por el rover Curiosity de la NASA contiene la gama más diversa de moléculas orgánicas jamás detectada en Marte. Entre las 21 moléculas basadas en carbono identificadas, siete son completamente nuevas en el Planeta Rojo, lo que marca un hito importante en nuestra comprensión de la química marciana.

Un avance químico en el planeta rojo

Los hallazgos, publicados en Nature Communications, se centran en una muestra de roca específica apodada “Mary Anning 3”, un tributo a la paleontóloga inglesa pionera. La muestra se recolectó en 2020 de un área de Marte que alguna vez fue un entorno exuberante de lagos y arroyos antes de que el planeta pasara a su estado árido actual.

El análisis reveló un cóctel químico complejo, que incluye:
Heterociclos del nitrógeno: Moléculas que sirven como precursores esenciales del ARN y el ADN.
Benzotiofeno: Un compuesto que se cree que desempeña un papel crucial en la entrega de química favorable para la vida a los planetas a través de meteoritos.
Hidrocarburos de cadena larga: Incluye decano, undecano y dodecano, que fueron identificados en estudios previos.

Por qué es importante este descubrimiento

Si bien la presencia de moléculas orgánicas no proporciona una prueba definitiva de vida pasada, sí proporciona una pieza fundamental del rompecabezas: la habitabilidad.

El descubrimiento es importante por dos razones principales:
1. Potencial químico: La variedad de moléculas sugiere que el antiguo Marte poseía los “bloques de construcción” necesarios para sustentar los procesos biológicos.
2. Resiliencia: Estos compuestos han sobrevivido durante miles de millones de años a pesar de la intensa radiación marciana, que normalmente descompone la materia orgánica. Esta supervivencia se atribuye a los minerales arcillosos de la zona, que actúan como cápsulas protectoras naturales de los compuestos orgánicos.

Cómo se hizo el descubrimiento

El análisis se realizó utilizando el instrumento Análisis de muestras en Marte (SAM). El proceso implica una sofisticada secuencia de pasos mecánicos y químicos:
Perforación: El brazo robótico de Curiosity perfora la roca para crear un polvo fino.
Calentamiento: El polvo se introduce en un horno de alta temperatura dentro de SAM, que vaporiza la muestra para que se puedan medir sus gases.
Química húmeda: Por primera vez, los científicos utilizaron un disolvente especializado llamado hidróxido de tetrametilamonio (TMAH) para descomponer la muestra. Debido a que la muestra de “Mary Anning 3” se consideró de tan alto valor, la NASA utilizó una de las dos únicas tazas disponibles de este precioso reactivo.

Para garantizar la precisión, los científicos cruzaron los resultados con el meteorito Murchison, una roca espacial de 4 mil millones de años encontrada en la Tierra. La forma en que las moléculas marcianas reaccionaron al solvente reflejó el comportamiento de la muestra de Murchison, validando los hallazgos del rover.

Mirando hacia el futuro

Curiosity ha estado explorando la superficie marciana desde 2012. Después de haber utilizado recientemente su última taza de TMAH en una formación geológica diferente, “crestas en forma de red”, la misión continúa proporcionando datos que impulsarán estudios futuros sobre el pasado acuático y biológico del planeta.

El descubrimiento de estos diversos compuestos orgánicos refuerza la teoría de que el antiguo Marte no era sólo un desierto árido, sino un mundo con la complejidad química necesaria para albergar vida.

En resumen, la detección de siete nuevas moléculas orgánicas en una sola muestra de roca confirma que el antiguo Marte poseía un entorno químico sofisticado, lo que aumenta significativamente la probabilidad de que el planeta alguna vez fuera capaz de albergar vida.