El primer humano está dentro.
Eso significa que el primer ensayo de terapia génica antienvejecimiento del mundo realmente ha comenzado.
Sin simulaciones. Esta vez no hay modelos de mouse.
Un paciente ha recibido el tratamiento.
Se dirige específicamente a las células de la retina.
La lógica aquí es engañosamente simple.
Los científicos quieren convencer a las células oculares viejas para que vuelvan a actuar como jóvenes.
¿Si eso sucede?
La vista podría mejorar.
Ese es el objetivo inmediato.
Pero todo el mundo sabe que no se trata sólo de visión.
Es una cuña.
Una cuña muy pequeña y precisa para abrir la puerta al rejuvenecimiento celular.
“Si resulta ser seguro… podría abrir la puerta”.
Paul Knoepfler dice exactamente eso.
El profesor de biología celular de UC Davis sabe lo que está en juego.
Ian Sample, por supuesto, también lo sabe.
Él es el editor científico que observa desde el margen.
Ambos coinciden en una cosa.
Esta prueba es una prueba de concepto para algo mucho más grande.
Algo potencialmente complicado.
Revertir la edad.
¿En realidad?
¿O simplemente reparar tejidos específicos?
Tenemos que esperar a los datos de seguridad.
Hasta entonces.
Observamos los ojos.
Y espero que permanezcan abiertos el tiempo suficiente para ver qué viene después.
