En lo profundo de la Tierra: evidencia de un núcleo “más interno” oculto

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Durante décadas, el modelo estándar de nuestro planeta ha sido simple: una corteza, un manto, un núcleo externo líquido y un núcleo interno sólido. Sin embargo, nueva evidencia sísmica sugiere que este modelo está incompleto. Los investigadores están descubriendo signos de una capa distinta y oculta enterrada profundamente en el centro de la Tierra, una región que se denomina “núcleo interno más interno”.

Este descubrimiento desafía nuestra comprensión fundamental de la evolución planetaria y sugiere que el corazón de la Tierra es mucho más complejo que una esfera única y uniforme de hierro y níquel.

Sondeando lo inalcanzable

Debido a que el núcleo de la Tierra se encuentra a cientos de kilómetros bajo la superficie, es imposible llegar a él mediante perforación. En cambio, los científicos actúan como detectives planetarios, utilizando ondas sísmicas generadas por terremotos para “escanear” el interior.

Estas ondas actúan como un ultrasonido para el planeta; cambian de velocidad y dirección dependiendo de la densidad y estructura del material que atraviesan. Al analizar estos cambios, los científicos pueden trazar un mapa de lo que hay debajo.

La evidencia: patrones de ondas cambiantes

El gran avance provino de una forma más sofisticada de leer estas señales sísmicas. En lugar de utilizar promedios amplios, investigadores de la Universidad Nacional Australiana (ANU) utilizaron algoritmos avanzados para buscar irregularidades sutiles en el movimiento de las ondas.

Identificaron un cambio significativo en el comportamiento aproximadamente a 650 kilómetros (400 millas) del centro de la Tierra. La evidencia clave radica en un fenómeno conocido como anisotropía :

  • Velocidad direccional: En la parte exterior del núcleo interno, las ondas sísmicas suelen viajar más rápido a lo largo del eje de rotación de la Tierra que a lo largo del ecuador.
  • El Cambio Central: En esta zona central recientemente identificada, ese patrón se rompe. Las velocidades de onda más lentas ocurren en un ángulo específico (aproximadamente 54 grados) con respecto al eje de rotación.
  • Alineación de los cristales: Este cambio sugiere que los cristales de hierro en esta zona profunda están alineados de manera diferente a los del resto del núcleo interno.

Una ventana al pasado violento de la Tierra

¿Por qué es importante una capa pequeña y oculta? La diferencia estructural sugiere que el núcleo de la Tierra no se formó ni se enfrió en un proceso continuo y suave.

Según la investigadora principal Joanne Stephenson, estas zonas distintas pueden ser “cicatrices geológicas” de importantes acontecimientos históricos. La existencia de una capa más interna separada podría indicar:
1. Dos eventos de enfriamiento separados: El núcleo puede haber pasado por distintas fases de solidificación.
2. Cambios planetarios dramáticos: Un evento masivo y desconocido en la historia temprana de la Tierra puede haber alterado fundamentalmente la composición o estructura del núcleo.

En 2023, una investigación independiente publicada en Nature Communications reforzó estos hallazgos. Al estudiar señales sísmicas raras que rebotan a través del núcleo varias veces, los científicos confirmaron la presencia de esta región central, proporcionando una segunda capa de prueba independiente.

Desafíos y el camino a seguir

Si bien la evidencia es convincente, el mapa del interior de la Tierra sigue siendo imperfecto. El principal obstáculo es la distribución de datos. Los terremotos y los sensores sísmicos no están distribuidos de manera uniforme en todo el mundo, particularmente en las regiones polares, lo que deja “puntos ciegos” en nuestros escaneos planetarios.

Mientras los investigadores trabajan para llenar estos vacíos, el descubrimiento del núcleo interno más interno obliga a reconsiderar cómo se forman y evolucionan los planetas.

“¡Es muy emocionante y podría significar que tengamos que reescribir los libros de texto!” — Joanne Stephenson, investigadora de la ANU


Conclusión: El descubrimiento de un núcleo interno distinto sugiere que el centro de la Tierra no es una reliquia estática, sino un archivo complejo de las eras históricas más violentas y transformadoras del planeta.