Peter H. Duesberg, un biólogo molecular célebre por sus primeras contribuciones a la investigación del cáncer pero más tarde conocido por su controvertida negación del VIH como causa del SIDA, falleció a los 89 años. Su muerte el 13 de enero en Lafayette, California, se debió a una insuficiencia renal, según su esposa, Sigrid Duesberg.
Trabajo pionero sobre el cáncer
Los inicios de la carrera de Duesberg estuvieron marcados por importantes avances. A finales de la década de 1960, mientras no se entendían bien los mecanismos del cáncer, investigó el virus del sarcoma de Rous en pollos. Su investigación de 1970 identificó el gen Src dentro del virus como el desencadenante de tumores malignos.
Este descubrimiento fue fundamental: marcó la primera identificación de un oncogén, un gen capaz de causar cáncer. Su trabajo en la Universidad de California, Berkeley, sentó las bases para investigaciones posteriores que demostraron que existen genes similares, llamados protooncogenes, en células normales de muchas especies, incluidos los humanos. La comprensión de que estos protooncogenes pueden mutar en versiones que causan cáncer se ha convertido en fundamental para los tratamientos modernos contra el cáncer.
Reconocimiento y posterior controversia
Duesberg recibió grandes elogios científicos al principio de su carrera, incluido el premio al Científico del Año en 1971 y la elección a la Academia Nacional de Ciencias en 1986. Sin embargo, desvió su atención de la investigación de oncogenes. En cambio, se convirtió en un firme defensor de la teoría de que el cáncer se origina por daño cromosómico y no por una infección viral.
Sin embargo, Duesberg es más recordado por su rechazo durante décadas al consenso científico de que el VIH causa el SIDA. A pesar de la abrumadora evidencia, sostuvo que el SIDA fue causado por factores como el uso de drogas recreativas y la desnutrición, no por la infección por VIH. Su postura provocó duras críticas por parte de la comunidad científica, que lo acusó de difundir información errónea peligrosa que socavaba los esfuerzos de salud pública.
Legado del debate
Duesberg continuó su investigación en Berkeley y más tarde en la Universidad de Heidelberg, Alemania, donde ocupó un cargo a partir de 1997. Sus teorías permanecieron fuera de la corriente principal, pero su persistencia aseguró que continuara el debate sobre la causalidad del VIH/SIDA.
La comunidad científica en gran medida descarta sus puntos de vista como pseudociencia, y el consenso sigue siendo firme: el VIH es la causa principal del SIDA. La muerte de Duesberg deja un legado de logros científicos entrelazados con una controversia duradera.
































