Durante décadas, Star Trek ha coqueteado con la sexualidad, desde uniformes con minifaldas en La Serie Original hasta las provocativas historias de Voyager. Sin embargo, las versiones recientes de Paramount+ parecieron evitar este aspecto y optaron por un enfoque más limpio. Eso cambió con Star Trek: Starfleet Academy, que llegó sin pedir disculpas, y por una buena razón.
La historia del sexo en Trek
La franquicia siempre ha aprovechado la sexualidad para atraer espectadores. La visión original de Gene Roddenberry incluía mujeres empoderadas en el puente, pero sus atuendos a menudo eran… reveladores. The Next Generation continuó la tendencia con monos diminutos y planetas de placer. Incluso Seven of Nine de Voyager se presentó inicialmente como una figura hipersexualizada. Estas elecciones no fueron accidentales; el sexo vende, y Star Trek lo sabía.
Sin embargo, la serie también ha utilizado la sexualidad para explorar temas progresistas. El ritual de apareamiento vulcano, la exploración de la liberación sexual en mundos alienígenas e incluso el primer beso interracial escrito en la televisión fueron momentos en los que el sexo no era sólo excitación, sino también una narración de historias. La línea entre cosificación y empoderamiento es borrosa, pero Star Trek a menudo la recorrió de manera efectiva.
¿Por qué el cambio?
Los recientes programas de Star Trek (Discovery, Picard, Strange New Worlds ) atenuaron la sexualidad abierta, tal vez bajo la noción equivocada de que era puramente explotadora. Si bien evitar la grosería tiene mérito, también eliminó una capa de complejidad. La franquicia perdió algo en su intento de ser “más limpia”.
‘Starfleet Academy’ lo trae de vuelta
Starfleet Academy no sólo recupera el sexo; lo contextualiza. El programa presenta mineros sudorosos, escenas de vestuarios y escenas de sexo en toda regla, todas apropiadas para un drama universitario ambientado en el universo de Star Trek. Esto no es gratuito; es realista. Los estudiantes universitarios están cachondos y esta serie lo reconoce.
El programa va más allá al utilizar la sexualidad para desarrollar personajes y explorar temas complejos. La relación de Caleb y Tarim no sólo es sexy sino que también profundiza en la sexualidad abierta de Betazed. La dinámica de poder entre la canciller Nahla y Nus Braka está cargada de tensión sexual, lo que añade otra capa a su conflicto.
¿El futuro de Trek?
Starfleet Academy ha redescubierto una verdad que muchos fanáticos han ignorado: el sexo y Star Trek están entrelazados. El programa no rehuye este hecho y, en cambio, lo utiliza para ofrecer una narración audaz y sin complejos. Es un recordatorio de que la franquicia siempre ha estado dispuesta a traspasar los límites y, a veces, eso significa estar cachondo.
La serie demuestra que la sexualidad abierta puede ser a la vez placentera y significativa. Starfleet Academy no sólo está cachonda porque sí; está utilizando a sus personajes para explorar lo que significa esa sexualidad dentro del universo Trek.
Este es un bienvenido regreso a la forma, que nos recuerda que Star Trek en su mejor momento no tiene miedo de ser provocativo, desafiante y sí, a veces, increíblemente sexy.

































