El gobierno del Reino Unido está liberando estratégicamente en la naturaleza especies cuidadosamente criadas (incluidos cangrejos de río, gorgojos y hongos) como medida de control biológico específica contra plantas y animales invasores destructivos. Esta iniciativa, impulsada por ambiciosos objetivos medioambientales establecidos por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra), tiene como objetivo reducir a la mitad el establecimiento de especies no autóctonas para 2030.
La estrategia: convertir la naturaleza en un arma
La idea central es simple: introducir organismos que se dirijan específicamente a las especies invasoras y las debiliten sin dañar los ecosistemas nativos. Por ejemplo, los gorgojos sudamericanos (Listronotus elongatus ) se están desplegando contra la centella flotante, una planta acuática de rápida propagación que asfixia los ríos. De manera similar, el psílido Aphalara itadori se utiliza para suprimir el nudo japonés, mientras que el hongo de la roya Puccinia komarovii var. glanduliferae se prueba contra el bálsamo del Himalaya.
El objetivo a largo plazo es permitir que estos agentes de biocontrol se autopropaguen, reduciendo la necesidad de una intervención humana continua. Como explica Olaf Booy, director adjunto de especies no nativas de la Agencia de Sanidad Animal y Vegetal (Apha), “una vez que el agente de biocontrol esté funcionando correctamente, debería comenzar a propagarse de forma natural… y reducir la población de especies no nativas”.
Proteger las especies nativas mediante la intervención
El programa no se trata sólo de eliminar amenazas; también se trata de rescatar especies nativas en peligro de extinción. El invasor cangrejo señal estadounidense casi ha eliminado al cangrejo de río nativo de Gran Bretaña, superándolos y propagando una plaga mortal. Para contrarrestar esto, los científicos están creando “sitios arca” protegidos y programas de reproducción para reintroducir el cangrejo de río nativo en hábitats seguros. Los criaderos de Yorkshire y Devon ya están liberando cangrejos en edad reproductiva en ríos protegidos.
Amenazas emergentes: mapaches y enfermedades
El gobierno también está monitoreando el aumento de nuevos riesgos invasivos, particularmente en relación con las mascotas fugadas. Los mapaches y los perros mapaches, cada vez más populares debido a las tendencias de las redes sociales, representan una amenaza potencial como depredadores de tamaño mediano que podrían diezmar las poblaciones de anfibios y aves. Actualmente, no existe un registro obligatorio para tener estos animales, lo que genera preocupación sobre liberaciones accidentales. Las autoridades advierten que los mapaches que se escapan también podrían introducir nuevas enfermedades en el ecosistema.
Impacto económico y objetivos a largo plazo
Las especies invasoras no autóctonas ya le cuestan a la economía del Reino Unido casi 2.000 millones de libras esterlinas al año, dañando la agricultura, la infraestructura y la biodiversidad. La estrategia actual es un paso proactivo hacia la mitigación de estos costos y la protección del medio ambiente natural del país. Al aprovechar el control biológico y los esfuerzos de conservación específicos, el Reino Unido pretende mantener la resiliencia de sus ecosistemas contra futuras amenazas invasoras.
La eficacia de este programa depende de un cuidadoso seguimiento y adaptación, garantizando que las soluciones implementadas no creen consecuencias ecológicas no deseadas. El éxito a largo plazo dependerá de la investigación continua, el cumplimiento de las normas y la conciencia pública sobre los riesgos que plantean las especies invasoras.































