Un equipo de arqueólogos corrió contra corriente para documentar huellas de la época romana notablemente conservadas descubiertas en una playa escocesa después de una tormenta. El fugaz sitio arqueológico, encontrado en Lunan Bay en Aberdeenshire, ofreció una rara instantánea de la actividad humana y animal de hace unos 2.000 años antes de que fuera borrada por el océano.
El descubrimiento inesperado
Las huellas fueron descubiertas por los residentes locales Ivor Campbell y Jenny Snedden mientras paseaban a sus perros por la costa. Unas marcas inusuales en la arcilla expuesta en las dunas dañadas por la tormenta les llamaron la atención, lo que les llevó a ponerse en contacto con las autoridades. Los arqueólogos de la Universidad de Aberdeen llegaron para excavar el lugar con urgencia.
“Es muy raro que uno se vea involucrado en una verdadera emergencia arqueológica en la que, si no lo hiciéramos muy, muy rápido, todo el sitio desaparecería”, dijo Kate Britton, arqueóloga que dirigió la excavación. El equipo trabajó contra fuertes vientos y mareas que avanzaban rápidamente para registrar las impresiones utilizando drones, cámaras y modelado 3D.
Lo que revelaron las huellas
El sitio contenía impresiones de humanos descalzos junto con ciervos y corzos, lo que sugiere un paisaje que alguna vez fue muy diferente de la playa de arena que es hoy. Debajo de las huellas, los restos de plantas carbonizadas datan mediante carbono de finales de la Edad del Hierro, coincidiendo con el período de las invasiones romanas en Escocia y el ascenso de los pictos.
“Las fechas de finales de la Edad del Hierro están en consonancia con lo que sabemos sobre la rica arqueología del cercano valle de Lunan”, afirmó Gordon Noble, arqueólogo de la Universidad de Aberdeen. Las huellas sugieren que el área alguna vez fue un estuario fangoso utilizado para cazar o recolectar plantas silvestres.
La naturaleza efímera del sitio
La excavación duró sólo dos días. Cuando el equipo regresó una semana después, las huellas habían desaparecido por completo, erosionadas por el mar. La desaparición subraya la fragilidad de la evidencia arqueológica y resalta la importancia de una respuesta rápida en tales casos.
“Las huellas que representan acciones de personas durante minutos, hace miles de años, fueron destruidas en cuestión de días”, dijo Britton.
El descubrimiento sugiere que pueden existir otros sitios similares a lo largo de la costa escocesa, lo que llevó a una mayor investigación. Si bien son únicas, las huellas de Lunan Bay sirven como recordatorio de que gran parte del pasado permanece oculto, esperando que se revelen brevemente las condiciones adecuadas antes de desaparecer una vez más.
Este hallazgo subraya cuánto nos queda por aprender aún sobre la vida antigua en Escocia y con qué rapidez se pueden perder pruebas de ella.