Una reciente tormenta geomagnética menor produjo una impresionante exhibición de auroras sobre Islandia y el este de Canadá el 16 de febrero de 2026, según lo observado por el satélite Suomi NPP. Las imágenes, capturadas por el Visible Infrarrojo Imaging Radiometer Suite (VIIRS), ofrecen una perspectiva aérea única del fenómeno.
¿Qué causa la aurora boreal?
La aurora boreal, comúnmente conocida como aurora boreal, ocurre cuando partículas cargadas del sol interactúan con la magnetosfera de la Tierra. Estas partículas, transportadas por el viento solar o las eyecciones de masa coronal (CME), se dirigen hacia los polos a lo largo de las líneas del campo magnético de la Tierra. La colisión con los gases atmosféricos libera energía en forma de luz, creando vibrantes exhibiciones aurorales.
La tormenta geomagnética que desencadenó este evento fue clasificada como G1, el nivel más débil en una escala de cinco, siendo G5 el más severo. A pesar de ser menores, las condiciones fueron lo suficientemente favorables como para producir auroras visibles en latitudes altas.
¿Cómo se forman los colores de las auroras?
Los colores de la aurora boreal dependen de la altitud y del tipo de gases atmosféricos que chocan con las partículas solares entrantes:
- Verde: El color más común, producido por las moléculas de oxígeno a entre 100 y 300 kilómetros (60 a 90 millas) de altitud.
- Rojo: Ocurre cuando las partículas chocan con el oxígeno en altitudes más altas (de 180 a 250 millas o de 300 a 400 km).
- Azul y morado: Menos frecuentes, normalmente se ven durante tormentas más fuertes, como resultado de colisiones de nitrógeno en altitudes más bajas (alrededor de 60 millas o 100 km).
Si bien las imágenes de satélite están en escala de grises, los observadores terrestres probablemente vieron cortinas de verde, magenta y rojo ondeando en el cielo.
¿Dónde se vieron las auroras?
El satélite capturó dos imágenes:
- A las 23:45 horas. EST (0445 GMT), auroras brillantes se extendían desde Groenlandia hasta Islandia.
- Alrededor de la 1:30 a. m. EST (06:30 GMT), las luces eran visibles sobre las provincias canadienses de Québec, Terranova y Labrador, y las luces de la ciudad de Montreal eran visibles debajo.
Este evento destaca cómo la observación desde el espacio complementa la observación a nivel del suelo de los fenómenos geomagnéticos, proporcionando una comprensión más amplia de la conexión Sol-Tierra.
La capacidad de monitorear y visualizar estos eventos desde el espacio es crucial para predecir el clima espacial, que puede afectar las operaciones de los satélites, las redes eléctricas y los sistemas de comunicación.
































