La equidad en los trasplantes de órganos mejora a medida que aumenta la supervisión

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El sistema de trasplante de órganos de EE. UU. se está volviendo más justo gracias a un mayor escrutinio y transparencia de los datos. Durante años, las organizaciones sin fines de lucro para la obtención de órganos (OPO, por sus siglas en inglés) rutinariamente pasaban por alto a los pacientes en las listas de espera de trasplantes, dando prioridad a aquellos que no estaban más enfermos o que no habían esperado más tiempo. Pero nuevos datos federales revelan un cambio significativo: la tasa de pacientes omitidos se ha reducido a más de la mitad en los últimos meses.

El problema del antiguo sistema

Anteriormente, las OPO (que operan bajo contrato con cada estado para organizar trasplantes) a menudo pasaban por alto a los receptores elegibles. El motivo declarado era evitar el desperdicio de órganos, pero las investigaciones revelaron que estas prácticas con frecuencia estaban impulsadas por la reducción de costos o la dirección de los órganos a los hospitales preferidos. Esto significaba que los pacientes que necesitaban trasplantes con mayor urgencia eran ignorados, mientras que otros recibían órganos prematuramente.

Los informes del New York Times del año pasado expusieron la magnitud del problema, lo que provocó la intervención federal. La tasa original de pacientes omitidos era de casi el 20% en 2024. Esa cifra ahora se ha reducido a aproximadamente el 9%, según datos recientes.

Cómo la transparencia está impulsando el cambio

Los funcionarios federales de salud ahora rastrean e informan públicamente sobre los pacientes omitidos, lo que aumenta la responsabilidad de las OPO. Esta transparencia está obligando a las organizaciones a operar de manera más ética. El Dr. Jesse Roach, de la Fundación Nacional del Riñón, califica el cambio como “una noticia verdaderamente excelente”, pero enfatiza la necesidad de un seguimiento continuo para garantizar la equidad, la eficiencia y la transparencia.

La conclusión clave es que una mayor supervisión ha mejorado de manera demostrable el sistema de trasplante de órganos, asegurando que más pacientes reciban órganos de manera justa y oportuna.

Los cambios son una respuesta directa a la presión pública y al periodismo de investigación. Al publicar datos sobre pacientes omitidos, los reguladores han creado un poderoso desincentivo para el comportamiento poco ético.

Lo que queda por hacer

Si bien la disminución de pacientes omitidos es positiva, es necesario reforzar aún más las regulaciones para eliminar la práctica por completo. El sistema actual todavía permite cierto grado de discreción a las OPO, y la vigilancia constante es crucial.

La mayor equidad en la asignación de órganos es un importante paso adelante para los receptores de trasplantes, pero subraya la importancia de una supervisión sólida de la atención sanitaria.