Hampshire, Reino Unido – Las poblaciones de salmón del Atlántico en los ríos Itchen y Meon están en riesgo debido a los continuos derrames de aguas residuales, lo que generó llamados urgentes a la acción por parte del parlamentario local Danny Chambers y de organizaciones de vida silvestre. La situación pone de relieve una crisis ambiental más amplia que afecta a los singulares arroyos de tiza de Gran Bretaña, que sustentan ecosistemas excepcionalmente raros.
Los derrames de aguas residuales alcanzan niveles críticos
Según el diputado de Winchester, Danny Chambers, se han vertido aguas residuales continuamente en el río Itchen durante más de 400 horas en un único sitio de monitoreo cerca de Headbourne Worthy. Solo en 2022 se han confirmado más de 500 vertidos de aguas residuales en el río Meon. Estas cifras plantean serias preocupaciones sobre la salud de los ríos, que son zonas de reproducción cruciales para el salmón del Atlántico.
El problema no es nuevo. Años de inversión insuficiente en infraestructura, combinados con el aumento de las precipitaciones debido al cambio climático, han abrumado los sistemas de alcantarillado envejecidos. Esto da como resultado que las aguas residuales sin tratar se viertan en los cursos de agua para evitar inundaciones de propiedades.
Disminución de la población de salmón del Atlántico
La disminución del salmón del Atlántico es particularmente alarmante. En 2022, solo 133 salmones adultos regresaron para desovar en el río Itchen, el número más bajo desde que comenzó el monitoreo en 1990. El salmón de Chalk Stream es genéticamente único y desempeña un papel vital en el ecosistema, sustentando la diversa vida fluvial. Su desaparición tendría efectos en cascada en el medio ambiente en general.
Las razones de esta disminución son complejas: la extracción excesiva de agua, la degradación del hábitat, la contaminación, el cambio climático y las presiones de los entornos marinos desempeñan un papel. Los derrames de aguas residuales agravan estas amenazas existentes, dañando directamente los huevos de salmón enterrados en frágiles nidos de grava (redds).
Respuesta del gobierno y responsabilidad de las empresas de agua
El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) ha declarado que está “reformando la industria del agua” mediante una mayor inversión, la prohibición de bonificaciones injustas y la introducción de legislación que podría llevar a penas de cárcel por obstruir las investigaciones. Southern Water, la compañía de agua local, citó las precipitaciones récord de enero como un factor que contribuyó a las emisiones de aguas residuales, afirmando que eran necesarias para evitar inundaciones.
Sin embargo, los críticos argumentan que estas medidas son insuficientes dada la magnitud del problema. El abandono a largo plazo de la infraestructura y la aplicación laxa de las regulaciones ambientales han creado una falla sistémica.
Llamados urgentes a la intervención
El Hampshire and Isle of Wight Wildlife Trust (HIWWT) ha instado a la gente a mantenerse alejada del río Itchen para proteger los vulnerables huevos de salmón. El diputado Chambers ha pedido un “paquete de apoyo inmediato” para limpiar los ríos.
“Estos hábitats son excepcionalmente raros, ricos en biodiversidad, sustentan una flora y fauna únicas y son imposibles de recrear o reemplazar”, advirtió Chambers.
La situación exige no sólo esfuerzos inmediatos de limpieza sino también una revisión integral de las prácticas de gestión del agua. Si no se actúa con decisión, se producirán daños ecológicos irreversibles a estos ecosistemas irremplazables.
Los actuales derrames de aguas residuales en los ríos de Hampshire representan un desafío ambiental crítico. Sin una inversión sustancial y una regulación más estricta, el futuro del salmón del Atlántico y la salud de las corrientes de tiza de Gran Bretaña siguen siendo inciertos.
