Un gran avance en la investigación sobre la calidad de los óvulos ofrece esperanza a las pacientes de FIV

14

Para millones de personas que se someten a una fertilización in vitro (FIV), el proceso a menudo se describe como una montaña rusa emocional: un ciclo de esperanza seguido de una decepción devastadora. Esto es especialmente grave para las mujeres mayores de 35 años, donde la disminución de la calidad de los óvulos reduce significativamente las tasas de éxito. Sin embargo, una nueva investigación presentada en la conferencia Fertility 2026 sugiere una posible solución para abordar directamente este problema, ofreciendo un paso transformador en la tecnología reproductiva.

El desafío de envejecer los huevos

A diferencia del esperma, que se repone continuamente, las mujeres nacen con un número finito de óvulos que envejecen con el tiempo. Esto conduce a una fuerte disminución en las tasas de éxito de la FIV a medida que se deteriora la calidad de los óvulos. Datos clínicos recientes del Reino Unido muestran que las mujeres menores de 35 años tienen una tasa de nacimientos vivos por embrión transferido del 35%, mientras que las mujeres de 43 a 44 años ven una caída drástica a solo el 5%. Fundamentalmente, no se trata de la edad de la mujer, sino de la edad del óvulo en sí: los óvulos donados de mujeres más jóvenes arrojan tasas de éxito comparables.

El problema subyacente ha sido difícil de identificar. Los huevos permanecen inactivos durante décadas, lo que dificulta entender qué se degrada con el tiempo. Los científicos ahora han identificado un componente clave, una proteína llamada Shugoshin 1, que actúa como un “pegamento” crucial que mantiene unidos los cromosomas del óvulo.

El papel de Shugoshin 1

A medida que los óvulos envejecen, producen menos Shugoshin 1, lo que hace que los cromosomas se deshilachen y se separen de manera desigual durante la fertilización. Esto da como resultado embriones con un número incorrecto de cromosomas, lo que a menudo conduce a signos iniciales de embarazo que finalmente fracasan. Esto es lo que impulsa la “horrible montaña rusa de la FIV”, donde los pacientes experimentan esperanza sólo para enfrentar la angustia.

Investigadores del Instituto Max Planck de Ciencias Multidisciplinarias de Göttingen, Alemania, han demostrado que suplementar óvulos envejecidos con Shugoshin 1 puede reducir este defecto cromosómico a casi la mitad. Esto sugiere una ventana potencial durante el tratamiento de FIV (entre la recolección de óvulos y la fertilización) para rejuvenecer los óvulos mediante microinyección.

Qué significa esto para el futuro de la FIV

La investigación aún se encuentra en sus primeras etapas y requiere pruebas exhaustivas para garantizar la seguridad y eficacia. Los complementos sobrevalorados son comunes en la industria de la FIV, por lo que se justifica el escepticismo. Si bien Ovo Labs, la empresa detrás de la investigación, se niega a comprometerse con un cronograma, el impacto potencial es significativo.

“Nuestro objetivo es reducir realmente el tiempo necesario para una concepción exitosa”, afirmó la Dra. Agata Zielinska, codirectora ejecutiva de Ovo Labs. El objetivo final es hacer que la FIV sea más eficiente, permitiendo que más mujeres conciban en un solo intento.

“Esta sería una solución de primera clase para mejorar la calidad del óvulo”. -Dr. Agata Zielinska

Si bien se necesitan años de más investigación, este avance ofrece un camino tangible hacia la superación de uno de los obstáculos más frustrantes de la infertilidad femenina. Si tiene éxito, esto no sólo podría mejorar las tasas de éxito de la FIV, sino también aliviar la carga emocional de innumerables parejas que navegan por el desafiante mundo de la reproducción asistida.