Un nuevo estudio confirma que los perros criados con caras aplanadas a menudo sufren de problemas respiratorios graves, y algunas razas muestran tasas alarmantemente bajas de respiración saludable. La investigación, publicada en PLOS One, destaca las consecuencias directas para la salud de priorizar la estética sobre el bienestar en la cría de perros.
Riesgos respiratorios específicos de la raza
Investigadores de la Universidad de Cambridge examinaron casi 900 perros de 14 razas braquicéfalas (aquellos con cráneos acortados) entre septiembre de 2021 y abril de 2024. Utilizando un sistema de calificación estandarizado de 0 a 3 (0 indica respiración saludable, 3 indica obstrucción grave), encontraron una variación significativa en la salud respiratoria entre diferentes razas.
Mientras que algunos, como los boxers y los staffordshire bull terriers, tenían tasas de incidencia relativamente bajas de problemas respiratorios, otros se vieron muy afectados. Solo el 11% de los pequineses y el 7% de los carlinos obtuvieron la calificación más alta (0) en respiración saludable. Esto confirma un vínculo que se sospecha desde hace mucho tiempo entre la forma del cráneo y la obstrucción de las vías respiratorias.
La ciencia detrás del sufrimiento
El estudio identificó tres factores clave que impulsan estos problemas respiratorios:
– extrema planitud facial,
– fosas nasales estrechas, y
– obesidad.
Estos rasgos físicos comprimen físicamente las vías respiratorias, dificultando la respiración normal. La afección, conocida como síndrome de obstrucción braquicefálica de las vías respiratorias (BOAS), provoca una respiración ruidosa y dificultosa y limita gravemente la capacidad del perro para hacer ejercicio, dormir y vivir una vida plena.
“La selección artificial de perros con cráneos anormalmente cortos reduce la capacidad de estos perros para respirar, dormir, hacer ejercicio y vivir una vida canina completa”. – Dan O’Neill, Real Colegio Veterinario
Un problema creciente, pero existen soluciones potenciales
La popularidad de las razas braquicéfalas (como el Bulldog Francés) ha aumentado considerablemente en los últimos años, lo que ha puesto mayor atención en sus problemas de salud. El estudio podría proporcionar herramientas para que los criadores seleccionen características que no sean exageradas. Los investigadores sugieren utilizar las puntuaciones de respiración para identificar y excluir de los programas de cría a los perros gravemente afectados.
Los datos también muestran que la conciencia sobre el problema ha aumentado desde 2016. Existe la esperanza de que los criadores ya estén tomando decisiones más informadas, pero se necesita más investigación para comprender la base genética de los problemas respiratorios.
Los hallazgos subrayan la responsabilidad ética de los criadores de priorizar el bienestar animal sobre las tendencias estéticas. Reducir la demanda de razas de caras extremadamente cortas e implementar programas de cría selectiva son pasos críticos para mejorar la salud de estos perros.






























