Los científicos han observado durante mucho tiempo que Marte gira un poco más rápido cada año, pero la causa sigue siendo desconocida. Una nueva investigación publicada el 18 de febrero en el Journal of Geophysical Research: Planets sugiere que una enorme y flotante columna de roca en las profundidades de la superficie del planeta podría ser la culpable, y que este descubrimiento desafía la forma en que entendemos el enfriamiento planetario.
El misterio del giro marciano
Durante años, la sutil pero mensurable aceleración de la rotación de Marte desconcertó a los investigadores. Si bien la superficie del planeta parece geológicamente antigua, su dinámica interior está lejos de estar muerta. La teoría predominante era que el planeta simplemente se estaba enfriando a un ritmo más lento de lo esperado, pero este nuevo estudio propone un mecanismo activo: una “anomalía de masa negativa” -una región de material inusualmente ligero- que se eleva a través del manto marciano.
Por qué esto es importante: La rotación planetaria no se trata sólo de velocidad; revela procesos centrales. Comprender por qué Marte gira más rápido proporciona información sobre su distribución interna de calor, su actividad geológica e incluso su habitabilidad a largo plazo.
Una anomalía en forma de volcán
El estudio se centra en la provincia volcánica de Tharsis, una región colosal que se extiende 3.700 millas a lo largo de la superficie marciana. A diferencia de la Tierra, Marte carece de placas tectónicas activas. En cambio, sus volcanes han crecido a lo largo de miles de millones de años, acumulando estructuras masivas porque la lava se acumula en un solo lugar. El módulo de aterrizaje InSight de la NASA, que estudió el interior marciano desde 2018, proporcionó datos cruciales sobre el espesor de la corteza, que ayudaron en la investigación.
Los investigadores utilizaron simulaciones por computadora basadas en los hallazgos de InSight para modelar la estructura del subsuelo que podría explicar el dominio de la región de Tharsis en un lado del planeta. Los modelos apuntaron a una columna de material de baja densidad en el manto debajo de Tharsis.
“La anomalía de masa negativa o ligera se moverá hacia arriba y golpeará la litosfera de Marte, introduciendo bolsas derretidas que tienen el potencial de penetrar la corteza y hacer erupción como volcanes”, explica Bart Root, autor principal del estudio.
De los volcanes a la velocidad
Los investigadores teorizan que esta columna menos densa no sólo está alimentando la actividad volcánica; también está influyendo en el giro del planeta. Las mediciones de los módulos de aterrizaje Viking en la década de 1970 y de InSight muestran que el día en Marte se está reduciendo aproximadamente 70 microsegundos por año, lo que indica un aumento leve pero constante en la velocidad de rotación.
El equipo realizó simulaciones para determinar si el desplazamiento de masa de esta columna subterránea podría explicar la aceleración observada. Los resultados sugieren que el material más ligero que se eleva hacia el ecuador hace que la masa más pesada se hunda hacia el eje de rotación, acelerando el giro, de forma similar a cómo un patinador artístico acelera tirando de sus brazos hacia adentro.
Implicaciones para la ciencia planetaria
Este descubrimiento tiene implicaciones más amplias. Marte es más pequeño que la Tierra y los científicos previamente asumieron que se enfriaría y se volvería geológicamente inactivo con relativa rapidez. Sin embargo, si una columna profunda del manto puede persistir e impulsar la actividad volcánica, los mundos rocosos más pequeños pueden permanecer activos durante más tiempo de lo que se pensaba anteriormente.
Esto desafía la visión tradicional de la evolución planetaria: Si Marte retiene un calor interno significativo, sugiere que otros planetas y lunas pequeños en nuestro sistema solar y más allá podrían ser geológicamente más dinámicos de lo que creemos.
La investigación continúa, pero estos hallazgos podrían cambiar fundamentalmente la forma en que entendemos los procesos internos de los planetas rocosos. Una mayor investigación perfeccionará los modelos y proporcionará pruebas más concluyentes, pero por ahora, el motor oculto bajo la superficie de Marte está cambiando nuestra visión del Planeta Rojo.
































