Los científicos han descubierto las moléculas orgánicas más grandes jamás detectadas en Marte incrustadas en una lutita de 2.500 millones de años, lo que plantea la posibilidad, aunque no la prueba, de vida pasada en el Planeta Rojo. Los hidrocarburos complejos, parecidos a los ácidos grasos, no pueden explicarse completamente mediante procesos no biológicos conocidos, lo que hace que un origen biológico sea “razonable”, según un nuevo estudio dirigido por la NASA y publicado en Astrobiology.
El descubrimiento en Cumberland Mudstone
Las moléculas orgánicas se encontraron dentro de la lutita de Cumberland, una roca sedimentaria de grano fino en la bahía Yellowknife del cráter Gale, un antiguo lecho de un lago marciano. El rover Curiosity perforó esta piedra por primera vez en 2013, pero el descubrimiento de estos grandes alcanos (cadenas de hidrocarburos con 10 a 12 átomos de carbono) sólo se logró después de calentar la muestra a temperaturas extremas (1.100 °C) mientras buscaba aminoácidos. Estas cadenas de alcanos son más grandes que las que normalmente se forman mediante procesos abióticos, lo que significa que es más probable que tengan un origen biológico.
Rebobinando la historia marciana
La abundancia inicial de estas moléculas orgánicas es difícil de evaluar porque miles de millones de años de exposición a la radiación cósmica y solar las han degradado. Los investigadores utilizaron modelos matemáticos y datos de simulaciones de laboratorio (experimentos de radiólisis) para estimar la concentración original, y concluyeron que los niveles actuales (30 a 50 partes por mil millones) probablemente representan solo una fracción (posiblemente muchas veces menos) de lo que estaba presente cuando se formó la lutita por primera vez.
Descartar orígenes no biológicos
El estudio evaluó sistemáticamente cómo estas moléculas podrían haber surgido sin vida. Se descartaron varios escenarios:
- Entrega espacial: El polvo interplanetario y los meteoritos traen materia orgánica a Marte, pero no pueden penetrar la roca ni explicar las concentraciones observadas.
- Asentamiento atmosférico: La antigua atmósfera marciana era demasiado delgada para producir suficiente material orgánico mediante sedimentación.
- Interacciones agua-roca: Normalmente produce moléculas orgánicas más pequeñas, no las largas cadenas descubiertas.
- Sistemas hidrotermales: Si bien es posible, esto requeriría altas temperaturas que no son evidentes en la muestra de Cumberland.
Por qué esto importa: la búsqueda de vida extraterrestre
Estos hallazgos son importantes porque reducen las posibilidades sobre el origen de estas moléculas. Si bien no son una prueba definitiva de vida, refuerzan el argumento de que el antiguo Marte pudo haber sido habitable. La presencia de minerales arcillosos, nitratos y azufre en la misma muestra respalda aún más esta idea, ya que estos compuestos son cruciales para los procesos biológicos. La larga duración de la presencia de agua en el cráter Gale significa que hubo tiempo suficiente para que se produjera la química de formación de vida.
Limitaciones y perspectivas futuras
Las capacidades analíticas del rover Curiosity tienen límites. Las moléculas orgánicas más grandes y complejas, fuertemente vinculadas a la actividad biológica, pueden estar más allá de su rango de detección. El siguiente paso es replicar las condiciones marcianas en la Tierra para comprender mejor cómo se comportan estas moléculas. En última instancia, recuperar muestras reales de lutita marciana a través de una futura misión de devolución de muestras es esencial para un análisis concluyente.
Los investigadores enfatizan que, si bien no pueden descartar por completo los orígenes no biológicos, la abundancia inexplicable de estas moléculas orgánicas hace que una hipótesis biológica sea “razonable” y justifica una mayor investigación.
