El Dr. Morris Waxler, un ex funcionario de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que desempeñó un papel fundamental en la aprobación inicial de la cirugía ocular con láser (Lasik) en los Estados Unidos y luego se convirtió en un crítico vocal del procedimiento, falleció el 2 de enero a la edad de 88 años. Su esposa, Carolyn Zahn-Waxler, confirmó que la causa de la muerte fue un derrame cerebral.
Carrera temprana y aprobación de Lasik
De 1996 a 2000, el Dr. Waxler dirigió un equipo gubernamental responsable de establecer estrictos estándares clínicos y de ingeniería para dispositivos láser destinados a uso quirúrgico. En 1999, bajo su supervisión, estos dispositivos recibieron la aprobación de la FDA, allanando el camino para la adopción generalizada de la cirugía Lasik en todo el país. Inicialmente, el procedimiento se comercializó como una alternativa rápida a los métodos tradicionales de corrección de la visión, como anteojos y lentes de contacto.
Cambio de postura y preocupaciones sobre la discapacidad visual
Sin embargo, el Dr. Waxler cambió drásticamente su posición una década después, afirmando públicamente que Lasik en realidad podía empeorar la visión de un paciente. Esta reversión se produjo después de un análisis más detallado de los resultados a largo plazo y las complicaciones informadas. Su cambio de opinión desafió la narrativa de la industria y planteó serias dudas sobre la seguridad y eficacia del procedimiento.
El cambio es notable porque pone de relieve las dificultades inherentes a la hora de evaluar los efectos a largo plazo de los procedimientos médicos, en particular los que se comercializan como soluciones rápidas. El caso también subraya la importancia de una supervisión regulatoria independiente y una reevaluación continua de las tecnologías médicas.
Legado y debate continuo
El legado del Dr. Waxler sigue siendo complejo. Inicialmente fue una figura clave para llevar Lasik al mercado, solo para convertirse en uno de sus detractores más destacados. Su historia sirve como recordatorio de que la ciencia médica no es estática; La evolución de los datos y las experiencias de los pacientes puede requerir una reevaluación de las prácticas establecidas. El debate sobre la seguridad y eficacia de Lasik continúa hasta el día de hoy, y algunos pacientes informan mejoras significativas mientras que otros sufren efectos secundarios debilitantes.
El trabajo del Dr. Waxler impulsó una mirada más profunda a los riesgos asociados con las cirugías electivas y la necesidad de informes más transparentes sobre las complicaciones. Su fallecimiento marca el final de una carrera en la intersección del avance científico y la seguridad del paciente.
