Los astronautas de Artemis 2 de la NASA detectaron un olor a quemado que emanaba del sistema sanitario de su nave espacial durante su trayectoria lunar. El incidente, reportado el viernes 3 de abril, provocó una discusión entre la tripulación y el Control de la Misión, aunque los funcionarios rápidamente determinaron que no representaba una amenaza importante.
El incidente y la respuesta inicial
El especialista de la misión Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense) describió el olor como similar a “un calentador encendido”, mientras que la astronauta de la NASA Christina Koch notó que el olor recordaba a un caso anterior detectado el primer día de la misión. Inicialmente, el Control de la Misión sospechó que había aislamiento alrededor de la puerta del área de higiene, pero permitió el uso continuo del baño.
Los astronautas fueron informados antes del lanzamiento sobre la posibilidad de que se produzca tal olor, que puede ocurrir cuando los elementos calefactores dentro del sistema del inodoro se activan después de períodos de inactividad. El problema parece ser un inconveniente menor más que un mal funcionamiento crítico.
Problemas con el baño y procedimientos de contingencia
Este no es el primer desafío relacionado con el baño para la tripulación de Artemis 2. Al principio de la misión, un problema con el respiradero primario de aguas residuales obligó a Koch a trabajar con controladores terrestres para restaurar la funcionalidad. Como precaución, se recomendó a los astronautas que usaran bolsas de recolección de orina de contingencia durante la noche mientras el Control de la Misión trabajaba para eliminar la posible acumulación de hielo alrededor de la boquilla de ventilación.
Progreso de la misión y actividades de la tripulación
A pesar de la anomalía del baño, la misión Artemis 2 sigue su rumbo. La tripulación se despertó el día 4 del vuelo con el “Pink Pony Club” de Chappell Roan (aunque el Control de la Misión cortó la pista antes del coro) y pasó el día revisando la geografía lunar en preparación para su sobrevuelo cercano a la Luna el 6 de abril.
La tripulación pasará a 4.000 millas de la superficie lunar antes de regresar a la Tierra. También realizarán ejercicios de vuelo manual con la nave espacial Orion, que ha estado funcionando con la precisión suficiente para evitar correcciones de rumbo.
El viernes por la noche, Orión estaba aproximadamente a 107.922 millas de la Luna y a 172.217 millas de la Tierra. La NASA también ha publicado imágenes de los astronautas observando la Tierra desde las ventanas de Orión.
El panorama más amplio
La misión Artemis 2 representa el primer vuelo de prueba tripulado de la nave espacial Orion y el megacohete del Sistema de Lanzamiento Espacial de la NASA. Si bien los problemas menores, como el olor a quemado del inodoro, son inevitables en los viajes espaciales, subrayan las complejidades de mantener los sistemas de soporte vital en ambientes extremos.
El incidente resalta la importancia de la redundancia y la planificación de contingencias en misiones espaciales de larga duración, donde incluso las fallas menores pueden volverse críticas rápidamente si no se abordan de manera efectiva.
La tripulación de Artemis 2 continúa cumpliendo los objetivos de su misión, lo que demuestra el compromiso de la NASA de ampliar los límites de la exploración espacial humana.

































