La administración de inmunoterapia contra el cáncer antes de las 3 p.m. puede casi duplicar los tiempos de supervivencia del paciente, según el primer ensayo controlado aleatorio que prueba directamente el impacto del momento del tratamiento en los resultados. Este estudio histórico, dirigido por investigadores de la Universidad Paris-Saclay, confirma y amplía más de una docena de estudios observacionales anteriores que sugieren un vínculo entre los ritmos circadianos y la eficacia del tratamiento del cáncer.
La ciencia detrás del tiempo circadiano
El cuerpo humano funciona según un reloj interno de 24 horas, conocido como ritmos circadianos. Estos ritmos gobiernan no sólo el sueño y el estado de ánimo, sino también procesos biológicos fundamentales como el metabolismo y la función inmune. Esto significa que la eficacia de los medicamentos, en particular las inmunoterapias que dependen del sistema inmunológico, puede variar drásticamente según cuándo se administren.
Los inhibidores de puntos de control (medicamentos de inmunoterapia que liberan las propias células T del cuerpo para matar el cáncer) han mostrado mejores resultados en pacientes que los recibieron más temprano en el día. El nuevo ensayo, en el que participaron 210 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, fue diseñado para ir más allá de la correlación y demostrar la causalidad.
Diseño y resultados del ensayo
Los participantes recibieron pembrolizumab o sintilimab (inhibidores de puntos de control) junto con quimioterapia. La mitad fue tratada antes de las 3 de la tarde, mientras que la otra mitad recibió su dosis más tarde. Después de los cuatro ciclos iniciales de esta inmunoquimioterapia combinada, el tratamiento continuó hasta que los tumores progresaron, pero sin controles estrictos de tiempo.
Los resultados fueron sorprendentes: los pacientes tratados antes de las 3 p.m. sobrevivieron un promedio de 28 meses, casi el doble de los 17 meses observados en los tratados más tarde ese mismo día. Los investigadores rastrearon los resultados durante un promedio de 29 meses después del tratamiento. Este es un efecto significativamente mayor que el observado en muchas aprobaciones de medicamentos nuevos.
¿Por qué es importante el tiempo?
La clave puede estar en el comportamiento de las células T, las células inmunes activadas por inhibidores de puntos de control. Estas células tienden a concentrarse alrededor de los tumores por la mañana, antes de dispersarse en el torrente sanguíneo más tarde durante el día. La administración de inmunoterapia cuando las células T ya están ubicadas cerca del tumor maximiza su eficacia.
Investigaciones futuras e implicaciones
Si bien este estudio proporciona pruebas sólidas, se necesita más investigación para perfeccionar los protocolos de sincronización. Explorar horarios más precisos (por ejemplo, a las 11 a. m. en lugar de una ventana amplia “antes de las 3 p. m.”) podría producir resultados aún mejores. Además, los beneficios pueden extenderse a otros cánceres que responden a la inmunoterapia, como los cánceres de piel y vejiga, pero probablemente no funcionen para tumores que no responden a la intervención en primer lugar.
Los hallazgos subrayan la importancia de considerar los ritmos biológicos en la atención del cáncer. La optimización del momento del tratamiento tiene el potencial de mejorar drásticamente las tasas de supervivencia y representa un cambio simple pero poderoso en la forma en que se administra la terapia contra el cáncer.
