La empresa aeroespacial de Jeff Bezos, Blue Origin, está entrando en la carrera por el dominio mundial de Internet por satélite con su red TeraWave planificada. La compañía reveló planes el 21 de enero para desplegar una constelación masiva de 5.408 satélites : 5.280 en órbita terrestre baja (LEO) y 128 en órbita terrestre media (MEO). Esta medida posiciona a Blue Origin junto a líderes de la industria como SpaceX y competidores emergentes de China en un mercado de comunicaciones espaciales en rápida expansión.
Conectividad de alta velocidad para empresas y gobiernos
TeraWave se distingue por apuntar explícitamente a usuarios empresariales, de centros de datos y gubernamentales. A diferencia de los servicios centrados en el consumidor como Starlink, esta red está diseñada para una conectividad confiable y de alto rendimiento donde la velocidad y la seguridad son primordiales. Blue Origin afirma que los satélites LEO entregarán hasta 144 gigabits por segundo a través de radiofrecuencia, mientras que los satélites MEO impulsarán velocidades a la asombrosa cifra de 6 terabits por segundo utilizando enlaces láser.
Este salto de rendimiento es significativo. Los servicios actuales de Internet satelital, si bien amplían el acceso, a menudo tienen dificultades para igualar las velocidades de las redes terrestres de fibra óptica. TeraWave tiene como objetivo cerrar esa brecha, proporcionando una alternativa viable para operaciones críticas donde la comunicación instantánea y de gran ancho de banda es esencial. El diseño del sistema también enfatiza la escalabilidad, permitiendo a los clientes ajustar el ancho de banda y la cobertura física a medida que evolucionan las necesidades.
El panorama de las megaconstelaciones de satélites
La entrada de Blue Origin añade otra capa al auge actual de las megaconstelaciones de satélites. Starlink de SpaceX ya está operativo con más de 9.500 satélites, y dos importantes proyectos chinos, Guowang y Qianfan, apuntan a desplegar más de 13.000 satélites cada uno. Esta proliferación plantea dudas sobre la congestión orbital, la contaminación lumínica y la posibilidad de interferencia.
A pesar de estas preocupaciones, la demanda de conectividad global continúa impulsando la inversión en soluciones espaciales. Está previsto que el proyecto TeraWave comience a construirse en el cuarto trimestre de 2027, lo que indica el compromiso de Blue Origin de convertirse en un actor importante en esta industria en evolución.
La carrera por dominar la órbita terrestre baja y media se está intensificando y Blue Origin se suma a un nutrido campo de competidores. El éxito de TeraWave dependerá de su capacidad para cumplir sus promesas de velocidad, confiabilidad y escalabilidad en un mercado altamente competitivo.

































